Aquel día, me desperté con mucha flojera y renegando. Con trabajo pude deshacerme de las mantas. Me dirigí al cuarto de baño arrastrando los pies mientras maldecía el tener que levantarme de la cama sin poder quedarme en ella todo el día. Desayuné con los ojos tan cerrados como mi mente. … Sigue leyendo EL SEMÁFORO
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