¿Cree usted que dependemos de la tecnología? Muchos dirían que sí, y no les falta razón. Los dispositivos electrónicos se han hecho imprescindibles en el trabajo y en la vida social. Por otra parte la gente los utiliza cada vez más para entretenerse.
Hay quienes se despiertan para revisar si tienen mensajes o avisos y hasta sufren síndrome de abstinencia cuando se les separa su “amigo digital”. Algunos expertos afirman que esas personas son “tecnoadictas”, es decir han desarrollado una fuerte dependencia a internet, a su teléfono o a la tecnología en general. Otros prefieren no hablar de adicción, sino de un comportamiento problemático, compulsivo u obsesivo.
Sea cual sea la etiqueta que se le ponga, está claro que el uso excesivo de la tecnología puede traer problemas. Por ejemplo pudiera separar a los miembros de una familia. Una chica de 20 años se lamenta: “Mi padre no se entera de nada de lo que pasa en mi vida porque está todo el día con el teléfono escribiendo correos y mandando mensajes, incluso cuando habla conmigo. Seguro que me quiere pero no lo parece.
La desintoxicación
En lugares como China, Corea del Sur, Estados Unidos y el Reino Unido existen centros de “desintoxicación” para rehabilitar a la gente enganchada a la tecnología. Allí se les impide acceder a internet y se les priva de sus teléfonos y tabletas durante varios días.
Si por culpa de la tecnología usted está descuidando “las cosas más importante” de la vida, como su familia y sus responsabilidades, entonces es hora de cambiar.

















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