“… Y en un sexto día el señor creó la MAMÁ”
¿Qué está haciendo? Le preguntó un ángel y el Señor le contestó: ¡Es una mamá! Debe poder trabajar con solo beber agua y poder vivir de sobras, tener un asiento en las piernas que al pararse desaparezca, debe dar besos que curen desde una pierna rota hasta un corazón desilusionado y tener seis pares de manos. Pero no son las manos las que me preocupan, son los tres pares de ojos que este modelo debe de llevar: un par que mira detrás de las puertas cerradas, un para en la parte de atrás de la cabeza que adivina cualquier peligro; y por supuesto, un par en la frente que ve cuando el hijo comete algún error y le dice sin hablar: “Entiendo y te quiero, hijo”.
Señor, Vamos a dormir… seguirás mañana.
No, no puedo; estoy a punto de crear alguien tan cerca de mí, que debo terminar. Debe ser alguien que se cure solo, alguien que resuelva todo, que pueda alimentar a una familia con poco dinero, que pueda contarle un cuento a un niño y logre tranquilizarlo.
- El ángel dijo: “Es muy suave y se ve fuerte”.
- ¿Y esa lágrima en los ojos?
- Es de gozo, tristeza, decepción, dolor, soledad, orgullo y alegría.
- ¡Señor eres un genio!
Y el señor mirando tristemente su modelo, dijo: “Lo malo es que nunca tendrá descanso y jamás obtendrá la mitad del amor que ha derrochado… por eso le doy mi bendición especial.
ES MI CREACIÓN PERFECTA

















2 comentarios
Maravilloso, me ha sacado las lágrimas de los ojos y he pensado mucho en mi madre. Me encanta es blog, GRACIAS
Muy especial…gracias